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Frente y ojos

Toxina botulínica en São Paulo

Arrugas de expresión suavizadas con puntos elegidos para preservar tu sonrisa y tu expresión.

Dr. Caíque Dias · Dermatólogo formado en la USP · CRM-SP 218613 · RQE 137814

Respuesta rápida

La toxina botulínica, conocida como bótox, relaja temporalmente los músculos que forman las arrugas de expresión de la frente, de la zona entre las cejas y de las patas de gallo. También se usa en el tratamiento del bruxismo. El efecto empieza a notarse entre 3 y 7 días después y dura, en promedio, de 4 a 6 meses, y puede ser más corto en quienes practican actividad física intensa.

Para quién es

  • Mis líneas de expresión se están marcando cada vez más.
  • Las patas de gallo me molestan cuando sonrío.
  • Quiero prevenir antes de que las líneas se queden fijas.
  • Me despierto con dolor en la mandíbula y siento los dientes apretados.

Cómo lo hago

La toxina botulínica suaviza las arrugas que surgen con el uso repetido de la musculatura. En la consulta, observo cómo se mueve tu rostro, porque el objetivo es dejar la expresión más descansada, sin congelarla. La aplicación preventiva se hace antes de que aparezcan las líneas fijas, para ayudar a evitar que las arrugas de expresión se vuelvan permanentes. La correctiva trata líneas que ya están marcadas.

En las patas de gallo, suelo decir que la aplicación es de aquí hacia arriba, nunca de aquí hacia abajo: los puntos quedan en la parte superior de la zona, para no bloquear la sonrisa. En pacientes jóvenes, puedo combinarla con un bioestimulador específico para la zona, que hidrata y estimula el colágeno y la elastina. Si la arruga ya es más profunda, quizá se necesite un ácido hialurónico muy fino, que no da volumen, solo suaviza.

La toxina también trata el bruxismo, con aplicaciones en puntos estratégicos del masetero, el músculo de la mandíbula relacionado con la fuerza exagerada al rechinar los dientes. Y si entrenas fuerte y sientes que el efecto no dura, tiene explicación: los deportistas tienden a tener mayor actividad muscular y metabolizan la toxina más rápido. Por eso evalúo la intensidad del entrenamiento, el tiempo desde la última aplicación y el patrón muscular antes de planificar.

Qué puede pasar

La aplicación puede causar pequeños hematomas, una hinchazón leve y sensibilidad en los puntos. También puede haber asimetría transitoria, que se reevalúa en el control, y, más raramente, la toxina puede alcanzar músculos vecinos y causar una caída pasajera del párpado o de la ceja. La respuesta varía de persona a persona, y la cantidad, los puntos y el intervalo entre aplicaciones dependen de la evaluación. El embarazo y la lactancia deben informarse antes de cualquier procedimiento.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre el bótox preventivo y el correctivo?

El preventivo se aplica antes de que aparezcan las líneas fijas, para ayudar a evitar que las arrugas de expresión se vuelvan permanentes. El correctivo suaviza líneas que ya están marcadas. En arrugas más profundas, la toxina puede combinarse con otros tratamientos, según la evaluación.

¿Cuánto dura la toxina botulínica?

En promedio, de 4 a 6 meses. El efecto empieza a notarse entre 3 y 7 días después. En quienes practican actividad física intensa, la duración tiende a ser menor, porque la musculatura más activa acelera el desgaste del efecto.

¿La toxina botulínica trata el bruxismo?

Puede ayudar. El rechinar de los dientes está relacionado con la fuerza exagerada del músculo masetero, y la aplicación en puntos estratégicos ayuda a reducir esa fuerza. El plan se hace a la medida, y el seguimiento con el dentista sigue siendo importante.

¿La toxina deja el rostro congelado?

El objetivo es que no. La dosis y los puntos se eligen para suavizar las líneas preservando la expresión. En las patas de gallo, por ejemplo, aplico en la parte superior de la zona, para no bloquear la sonrisa.

El primer paso es una conversación.

Cuéntame qué te molesta y decidimos juntos qué vale la pena tratar.

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